<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="/rss20.xsl" media="screen"?>
<rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
<channel>
<atom:link href="http://nadaesloqueparece.blogspirit.com/books/index.rss" rel="self" type="application/rss+xml" />
<title>euforia por las mañanas - books</title>
<description>euforia por las mañanas</description>
<link>http://nadaesloqueparece.blogspirit.com/books/</link>
<lastBuildDate>Mon, 08 Aug 2005 04:40:00 +0200</lastBuildDate>
<generator>blogSpirit.com</generator>
<copyright>All Rights Reserved</copyright>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://nadaesloqueparece.blogspirit.com/archive/2005/07/13/para-escuchar-con-audifonos-j-cortazar.html</guid>
<title>Para escuchar con audifonos ~  J. Cortazar</title>
<link>http://nadaesloqueparece.blogspirit.com/archive/2005/07/13/para-escuchar-con-audifonos-j-cortazar.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (asteroid)</author>
<category>Books</category>
<pubDate>Wed, 13 Jul 2005 23:57:01 +0200</pubDate>
<description>
&lt;blockquote&gt;Cuando entro en mi audífono,&lt;br /&gt; cuando las manos lo calzan en la cabeza con cuidado&lt;br /&gt; porque tengo una cabeza delicada&lt;br /&gt; y además y sobre todo los audífonos son delicados,&lt;br /&gt; es curioso que la impresión sea la contraria,&lt;br /&gt; soy yo el que entra en mi audífono,&lt;br /&gt; el que asoma la cabeza a una noche diferente, a una oscuridad otra.&lt;br /&gt; Afuera nada parece haber cambiado, el salón con sus lámparas,&lt;br /&gt; Carol que lee un libro dc Virginia Woolf en el sillón de enfrente,&lt;br /&gt; los cigarrillos, Flanelle que juega con una pelota de papel,&lt;br /&gt; lo mismo, lo de ahí, lo nuestro, una noche más.&lt;br /&gt; y ya nada es lo mismo porque el silencio del afuera amortiguado&lt;br /&gt; por los aros de caucho que las manos ajustan&lt;br /&gt; cede a un silencio diferente,&lt;br /&gt; un silencio interior, el planetario flotante de la sangre,&lt;br /&gt; la caverna del cráneo, los oídos abriéndose a otra escucha,&lt;br /&gt; y apenas puesto el disco ese silencio como de viva espera,&lt;br /&gt; un terciopelo de silencio, un tacto de silencio, algo que tiene&lt;br /&gt; de flotación intergaláxica, dc música de esferas, un silencio&lt;br /&gt; que es un jadeo silencio, un silencioso frote de grillos estelares,&lt;br /&gt; una concentración de espera (apenas dos, cuatro segundos),&lt;br /&gt; ya la aguja corre por el silencio previo y lo concentra&lt;br /&gt; en una felpa negra (a veces roja o verde), un silencio fosfeno&lt;br /&gt; hasta que estalla la primera nota o un acorde también adentro, de mi lado,&lt;br /&gt; la música en el centro del cráneo de cristal&lt;br /&gt; que vi en el British Museum, que contenía el cosmos centelleante&lt;br /&gt; en lo más hondo de la transparencia,&lt;br /&gt; así&amp;nbsp; la música no viene del audífono, es como si surgiera de mí mismo,&lt;br /&gt; soy mi oyente,&lt;br /&gt; espacio puro en el que late el ritmo&lt;br /&gt; y urde la melodía su progresiva telaraña&lt;br /&gt; en pleno centro de la gruta negra.&lt;/blockquote&gt; &lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;
</description>
</item>
</channel>
</rss>